Cuando pensamos en la depresión, solemos asociarla con tristeza, agotamiento emocional, falta de motivación o pensamientos negativos. Sin embargo, uno de los aspectos más profundos, y que muchas veces pasa desapercibido, es cómo la depresión altera la forma en que las personas actualizan sus creencias sobre sí mismas, sobre los demás y sobre el mundo.
Un estudio reciente mostró algo fascinante: el estado de ánimo depresivo hace que las personas sean mucho más receptivas a información negativa y, al mismo tiempo, mucho menos sensibles a información positiva. Es decir, las buenas noticias “rebotan”, mientras que las malas se quedan dentro, influyendo en cómo interpretamos la vida, las relaciones y el futuro.
La depresión como un filtro cognitivo
Imagina que llevas unas gafas que distorsionan la realidad. Con ellas, las experiencias positivas pierden brillo y las negativas se intensifican.
Eso es exactamente lo que sucede en la depresión: no es solo que la persona piense de forma negativa, sino que el sistema cognitivo está sesgado hacia lo adverso.
Cuando recibimos información nueva, por ejemplo, un comentario de alguien, un logro, un error, una opinión externa, nuestro cerebro debería actualizar nuestras creencias para ajustarlas a la realidad. Pero si hay depresión, ese sistema deja de funcionar de forma equilibrada:
- La información negativa se integra con facilidad («Ves, siempre fallo», «No soy suficiente»).
- La información positiva apenas se incorpora («Ha salido bien por casualidad», «No significa nada»).
- Este desequilibrio NO es voluntario: es parte del mecanismo que mantiene la depresión.
Por eso, aunque los demás intenten animar o aportar perspectiva, la persona deprimida siente que “no llega”. No es falta de voluntad: es un filtro psicológico alterado.
¿Qué implica esto en la vida diaria?
Este sesgo en la actualización de creencias puede generar varios patrones:
✓ Autoimagen deteriorada
Las evidencias positivas sobre uno mismo no se integran. Aunque haya logros, esfuerzo o reconocimiento, la persona los minimiza.
✓ Pesimismo aprendido
Si solo se procesa lo negativo, el futuro se percibe como una extensión del presente: oscuro, incierto o sin esperanza.
✓ Relaciones más frágiles
Los comentarios neutros o ambiguos pueden interpretarse como rechazo o crítica, alimentando inseguridad y retraimiento.
✓ Dificultad para confiar en la mejoría
Incluso cuando hay avances reales, el cerebro no los registra de la misma forma. Esto hace que la recuperación parezca más lenta.
Cómo trabajamos esto en terapia
La buena noticia es que este sesgo se puede modificar.
En consulta trabajamos desde enfoques como ACT, TCC, Análisis Funcional de la Conducta y Mindfulness para que la persona:
1. Aprenda a observar sus pensamientos, no a obedecerlos
Si tus pensamientos son “mensajes”, tú no estás obligado a creerlos todos. La defusión cognitiva ayuda a tomar distancia y verlos como lo que son: eventos mentales, no verdades absolutas.
2. Identifique sus filtros
Comprender que «tu mente está procesando distinto» genera alivio:
no es que seas débil o negativo, es que hay un sesgo operativo que vamos a entrenar.
3. Recoja evidencias reales, no interpretadas, del día a día
Pequeñas tareas como registrar hechos positivos, logros o momentos de calma ayudan a reconstruir la actualización de creencias.
4. Exponga su sistema cognitivo a experiencias nuevas
No desde el “debería estar bien”, sino desde la práctica gradual, vivencial y coherente con valores personales.
5. Reaprenda a integrar lo positivo
Esto no es forzar el optimismo, sino recuperar la capacidad cerebral de equilibrar información.
Lo que este estudio nos recuerda
Que la depresión no es falta de voluntad ni debilidad.
No es un “pon de tu parte”.
Es un trastorno que afecta a los mecanismos más profundos de procesamiento de la mente.
Y es precisamente por eso que la terapia funciona: porque entrenamos y reorganizamos estos mecanismos para que la persona pueda volver a verse con claridad, con compasión y con esperanza.
Referencias
Bottemanne, H., Frileux, S., Sevoz-Couche, C., Pelloux, Y., Colle, R., … Corruble, E. (2025). How mood shapes belief updating bias in depression. Cognitive, Affective, & Behavioral Neuroscience, 25(4), 889-903. https://doi.org/10.3758/s13415-025-01297-x